“A MI SIEMPRE ME TOCAN LOCAS”
Todxs hemos escuchado o hemos dicho esta
frase en algún momento de nuestra vida y es que aunque no lo queramos así, las
relaciones amorosas ocupan gran parte de
nuestro día a día, logrando con esto que casi todo lo que sale de nuestra boca
esté relacionado de una forma u otra al éxito o fracaso de las mismas, lo
hablamos con amigos, compañeros y familiares.
Cuando surge un fracaso amoroso, nuestra boca
se vuelve más ágil y veloz y tendemos a quejarnos amargamente de lo mucho que sufrimos por
nuestro corazón roto y mientras más pasa el tiempo y permanecemos solxs
entonces empezamos a pensar en la “mala suerte” que tenemos y como es que
siempre nos toca algún/a locx, cuando no
nos ponen el cuerno, nos tratan el carajo y/o están locas y entonces llegamos a
esta bastante popular conclusión “pues que tengo mala suerte, siempre me tocan
locas… ellas me buscan” .
Cuando hacemos este tipo de aseveraciones
solo estamos enfocadas en el/la otrx y en como responsabilizarlo pero no nos
permitimos ni por un segundo pensar por
que atraemos a ese tipo de personas, y es que no se trata de auto flagelarnos
pero si de responsabilizarnos por el letrero que tenemos en la frente a la hora
de conocer a alguien y es que este letrero enorme y con luces neón es algo que
solo nosotros construimos y que después por alguna razón decidimos hacer como
que no existe.
Solo es cuestión de observar detenidamente,
de escuchar a esa pequeña voz en nuestra cabeza que cuando ve algo raro nos
dice “no es una buena idea, no es una buena persona, esto va a salir mal…” en
fin. Todos escuchamos esa pequeña advertencia, tal vez en voz baja casi
inaudible pero está ahí, sin embargo decidimos silenciarla porque nos gusta esa
persona, o porque creemos que la podemos cambiar o simple y sencillamente
porque nos gusta sufrir, si como lo escucharon, nos gusta sufrir y aunque suene
contradictorio y todos podemos decir “a nadie le gusta sufrir” la realidad es
que a muchos nos encanta revolcarnos en nuestro dolor, llorar y comer a
montones o no comer, hacer post depresivos en nuestras redes sociales y actuar
como si la vida estuviera en nuestra contra, esto es porque de formas
inconscientes disfrutamos reafirmarnos la idea de que somos incapaces de ser
felices.
Todos y cada uno de nosotros tenemos la
exacta vida amorosa que queremos y si queremos una mejor vida amorosa debemos
empezar por entender y aceptar que es lo que estamos buscando y porque nos
relacionamos con ciertos tipos de personas, es cierto que es algo sumamente
complejo pero no imposible. Así que la próxima vez que pienses “siempre tengo
mala suerte para el amor” detente un instante y revisa, esos pequeños detalles
que te hicieron dudar y piensa como eso se ve reflejado en el resultado final
de la relación.
Sé que
es un tema complejo y muchas tendrán dudas específicas, así que las invitamos a
comentarnos y estaremos pendientes de ustedes.
Por: Glass, M.C.B.S.
Por: Glass, M.C.B.S.
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